eLearning y Educación Superior: una oportunidad pendiente

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La Educación Superior y el eLearning han tenido el gusto de conocerse. Pero no pasa de una relación romanticona de preadolescentes donde han quedado fascinados por las idealizaciones que uno proyecta sobre el otro y viceversa, y que quedaron materializadas en los MOOC´s. Que ya suena como un acontecimiento muy lejano que quedó en el pasado y que ha perdido el atractivo con el que irrumpió. Era previsible cuando prima el marketing sobre el aprendizaje, salvo algunos casos dignos como excepción a la regla.

Y ya sabemos, a grosso modo y con suficientes datos, cuál ha sido el resultado:

  • Se evidencia que el papel del docente que tutorice y dinamice sigue siendo esencial, pues no todo el mundo tiene la misma habilidad para ser autodidacta o para llevar la iniciativa de su aprendizaje sin un acompañamiento y guía. Esos MOOC que han contado con un equipo tutorial y dinamizador, son los únicos que han dejado un buen recuerdo.
  • De los numerosos alumnos matriculados, sólo una minoría muy comprometida participaba.

Bien, ¿y ahora qué? Pues sabiendo lo que sabemos, deben decidir si siguen juntos y avanzan en su relación comprometiéndose a mejorar y a darse oportunidades de crecimiento juntos, o se dejan. Y tal parece que se han dejado y no se han vuelto a mirar.

Y del otro lado, expectantes, quedan los alumnos a quienes no se les han vuelto a proporcionar experiencias de aprendizaje positivas. Queda también el mercado laboral, donde no se consigue acortar la brecha entre los conocimientos reconocidos en un título con respecto a las competencias que se demandan en las organizaciones. Y queda también la sociedad, donde se promueve el avance de unas ciencias técnicas en detrimento de las ciencias sociales, como si la innovación sólo fuera cosa de crear aplicaciones que de no dar respuesta a problemas y necesidades reales en un contexto sociocultural concreto, son mera cacharrería vacía de contenido.

Ante estas situaciones y como alternativas, ¿qué puede aportar el eLearning a la Educación Superior?

El diseño y la creación de entornos virtuales de aprendizaje para:

 icon-group  Socialización y creación de conocimiento

Viajemos por un momento al Renacimiento donde se planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política, la filosofía y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por el antropocentrismo. No existía esa separación entre ciencias, sino que todas se relacionaban entre sí. Todas bebían de las demás. Y en el centro, se encontraba el ser humano como agente de esas innovaciones al conjugar todos esos conocimientos.

Salvando las distancias, ¿quién no encuentra similitudes con el momento actual en el que se habla tanto de innovación? La innovación no existe por sí sola. Existen personas innovadoras, antes y ahora.
Por eso es necesario, crear entornos virtuales de aprendizaje donde estudiantes y profesores de distintas titulaciones y diversas disciplinas puedan conjugar todas esas ciencias para crear nuevos conocimientos y desarrollar habilidades.

Auténticas comunidades virtuales de aprendizaje tal como existen en niveles educativos reglados inferiores que permitan a cualquier persona en cualquier momento aprender de manera formal e informal, incrementando la relación entre el aula y el mundo real. Y alejándonos lo más posible del uso de LMS como simple almacén de recursos y tareas.

Comunidades en clave de interacción y conversaciones que nos lleven a descubrirnos y conocernos, estudiar qué necesidades tenemos como sociedad y a través de qué proyectos se puede sacar a pasear el Conocimiento por las calles y desparramarlo por las aceras. Hacernos expertos en el ser humano para que la ciencia y la tecnología aporten soluciones a problemas sociales.

Claro, que necesitaríamos un profesorado universitario preocupado por la docencia y no sólo por la investigación. Conocemos docentes universitarios que lideran honrosamente ese cambio educativo necesario, pero son una minoría muy pequeña. Institucionalmente, la Universidad sigue premiando y promocionando la investigación y el número de publicaciones sin hacer nada o muy poco por la docencia.

 

 icon-laptop  Prácticas colaborativas en empresas

El empleo depende de las capacidades de los alumnos para generar iniciativas valiosas, ya sea para sus propios proyectos profesionales o para generar valor en las empresas a las que se incorporen.
¿Cómo podemos apoyar a los estudiantes universitarios que quieren saber cuál es el papel que deben desarrollar en los nuevos equipos de trabajo? Ya sean equipos virtuales o presenciales, los alumnos deben entrenarse para identificar las situaciones que aconsejan un cambio de mentalidad, para ganar perspectiva y crecer personal y profesionalmente. ¿Cómo ayudarlos a identificar qué competencias poseen de forma natural, y cuáles otras les gustaría desarrollar? Invitándolos a organizar el archivo o sacar adelante trabajo atrasado en las prácticas de empresa, desde luego que no. Yo lo padecí.

A través del e-Learning y mediante píldoras formativas o microlearning, se puede diseñar un itinerario de entrenamiento de competencias basado en situaciones reales, estudios de casos, retos gamificados en el contexto y desde esa organización en las que el alumno realiza sus prácticas.

 

 icon-lightbulb-o Laboratorios I+D+I

La plena integración del e-Learning en la actividad educativa superior supondría el establecimiento de una formación en red que obligaría a acelerar el proceso de integración tecnológica, la transformación de la metodología educativa y el cambio organizativo en el sector universitario.

Sí, es una obra faraónica que necesitará de fases de formación, de planificación, de implantación, de evaluación,… Por eso, grupos I+D+I para adaptar esa transformación a la realidad de cada contexto. Despacito, pero con buena letra.

La buena noticia, precisamente, es que está todo por hacer y no hay mejor momento que éste. ¿Acaso tenemos otro? Hay que empezar con lo que tenemos, no esperar condiciones ideales que nunca llegarán. Es a la conclusión que llego tras las preguntas que lanzan estos profesores universitarios.

 

¿Qué otras posibles aportaciones crees tú que puede ofrecer el eLearning a la Educación Superior?

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