Formación: entre el Levante y el Poniente

28 de octubre de 2017

Lo que me da por pensar una tarde cálida de otoño en la playa. Formación

Si conoces la costa gaditana, sabrás que lo que determina nuestras vidas en mayor o menor medida, incluso nuestro estado anímico, no es el mar o el sol sino el devenir permanente entre el viento de Levante y el viento de Poniente. Es más, reconozco que soy extremadamente puntillosa en mi particular diferenciación entre aire y viento. Aire es lo que respiras; viento es lo que sopla

De la misma manera, en mi trayectoria profesional, han influído los vientos de Levante y de Poniente que en determinados momentos han soplado y me han llevado a diferentes situaciones.

 

icon-book  Elección de proyectos

El Levante es un viento que viene del interior, cálido y seco. Apunta hacia el oeste, hacia el mar. En ocasiones he recibido ofertas de trabajo y colaboración muy cálidas, y tan espléndidas como la más fuerte levantera. De esas que alguna vez te cuestionas aceptar por engrosar curriculum, por darte a conocer, por aprender, por una futura oportunidad,… Pero en la medida que son “cálidas” en su forma son tremendamente secas en su contenido, no te ofrecen nada a cambio que te permita crecer. Al contrario, te empujan hacia un mar embravecido y violento en el que naufragas irremediablemente y no te prestan ni el flotador del patito para que salgas a superficie.

El Poniente, sin embargo, llega desde el mar y es fresquito y húmedo. Apunta hacia el este, hacia el interior y tierra firme. Siendo menos los días hay que aprovecharlos al máximo. Valoro mucho esas pequeñas colaboraciones aunque continuadas en el tiempo, donde recuerdan tu nombre, donde hay buen ambiente y donde te permiten márgenes para proponer. No te solucionan el mes (tú tampoco a ellos) pero te hacen pisar tierra firme y son brazos que te acogen para dar un pasito más hacia tus objetivos.

 

 icon-group  Elección de colaboradores

Si te dejas arrastrar por el Levante, también te encontrarás con los molestos mosquitos que no te dejarán conciliar el sueño por las noches. Entendamos sus picaduras como metáforas de las consecuencias que puede acarrear aceptar una “colaboración” donde una parte define y redacta las condiciones y no te permite cambiar una sola coma.

Entiendo la colaboración como la unión de fuerzas y competencias para sacar adelante y de la mano un proyecto común, con la misma inversión de recursos y esfuerzo. E ilusionante para todos. Cuando sopla el Poniente, no hay mosquitos. Y además, duermes toda la noche de un tirón.

 
icon-heart  Apuesta por valores humanos

Acabo de escribir “Ilusionante para todos”, y tiene la suficiente importancia y trascendencia como para detenerme, porque aquí los vientos también tienen mucho que decir.

Cuando sopla el Levante, el cielo se llena de tierra y arena. El aire es denso. Las puestas de sol no lucen bonitas. Y el bochorno te estruja la cabeza. Esto es lo que pasa cuando la finalidad de un proyecto o de quien lo impulsa, es el “hacer caja” vendiendo cursos. Por supuesto que un proyecto debe ser rentable, pues constituye nuestro medio de vida. Pero no así, por favor.

IMG_20171028_191238Quienes nos dedicamos a la Formación por vocación, no la podemos concebir sin entrega. Perseguimos mejoras en las competencias de los alumnos, perseguimos transformaciones en las organizaciones, perseguimos aportar una reflexión crítica en nuestro entorno y maneras de actuar más eficientes y responsables,… En definitiva, perseguimos el paisaje que nos ofrece el viento de Poniente: cielo azul, aire limpio, sol brillante para nuestros alumnos, atmósfera despejada que active la creatividad, y puestas de sol impresionantes que inspiren a sacar lo mejor de cada persona.


Particularmente, quiero ser aire que beba los vientos de Poniente

Quiero ser aire porque soplará Levante fuerte aunque yo no quiera, y necesito la elasticidad para encontrar el resquicio por el que escaparme y la libertad para proponer alternativas que dignifiquen nuestra labor y proyectos que aporten a los demás, con los que a la vez pueda ilusionarme y divertirme. Y quiero beber de otros Ponientes que soplan alto, fuerte y libres.

He estado mucho tiempo batallando contra el Levante, sin darme cuenta que el Poniente me ofrecía lo que buscaba. De cualquier forma, es un mal necesario. La Bahía de Cádiz sería un terreno pantanoso, húmedo, lleno de bichos que dificultaría la vida humana de no ser por la sequedad que aporta el Levante. En el fondo es una oportunidad. Es el momento en el que me voy a permitir parar un poco para crecer y aprender, para leer, para estudiar, para dejar salir ideas y poner en marcha nuevos proyectos. En realidad, nunca he dejado de formarme, pero pretendo ser más consciente. Espero que el reencuentro con este blog y con la escritura me aporte ese espacio para crear, experimentar, probar,… Primero porque me obligará a argumentar lo que pienso y le dará solidez a cualquier idea. Las ideas hay que sacarlas a pasear y ver cómo y dónde encajan; o cómo se transforman y se mezclan con otras.

Y afortunadamente, a pesar de lo poco que os he cuidado ultimamente, hay muchos Ponientes que en alguna ocasión habéis visitado esta humilde casa y que me estáis animando a que rebusque y escarbe y escriba. Pues aquí mi regreso en forma de brisa fresquita y renovada. Iré cogiendo fuerza poco a poco. Millones de gracias.

Besos 😉

4 comentarios sobre “Formación: entre el Levante y el Poniente

  1. Vega Contestar

    Grande Maria Eugenia, efectivamente eres Poniente fresco, húmedo y limpio, una gran docente con las ideas muy claras

    • María Eugenia de la Cruz Palacios Autor del artículoContestar

      Muchas gracias, Vega, por pasarte por aquí y por tu tiempo en leerme. Me conformo con ser brisa para capear los temporales de Levante, y poder seguir creciendo y bebiendo de otros Ponientes como tú. Un beso 😉

  2. Juan Antonio Pérez Contestar

    Como me ha gustado esta metáfora tuya con los vientos. Hola, María Eugenia.
    Te conozco, sin conocerte, de beBee. Pero me gusta lo que dices y como lo dices. Te entendí muy bien.
    Este verano mi mujer y yo nos bajamos una semanita de vacaciones a Matalascañas. Acabamos allá pretendiendo ir a Cádiz pero fue imposible, todo ocupado. Sin embargo fue genial. Yo no bajaba desde hacía más de 20 años cuando tuve una más que mala experiencia entre los mosquitos y el viento. Fue terrible. Juré no volver, y no volví. Sin embargo, caprichos del destino, hace 6 tuve que bajar a Cádiz (primera vez en mi vida, ya me vale) para asistir a un congreso donde se presentaba uno de mis montajes audiovisuales. Quedé encantado de lo que intuí en aquel viaje relámpago. Y prometí volver. Y he vuelto al sur. Aunque no a Cádiz que sigue siendo mi gran asignatura pendiente. Esta vez disfrutamos de esos vientos de poniente tan exquisitos, y de la gente, y de gastronomía y de las puestas de sol (mil fotos me traje). Nunca entendí lo dd vuestros vientos. Y hoy vas y me lo enseñas tu y utilizándolos para hablar de formación, mi pasión. Y que clarito me lo dejaste, y que de acuerdo estoy.
    Por todo ello GRACIAS. Me ha encantado leerte, me ha provocado, me ha hecho recordar. Genial.
    Ahhh! Y la frase del final…. esa la pienso usar en mis cursos y charlas: “La información no es poder, el poder lo tiene quien la comparte”. Compartir, compartir y compartir. Estamos en Red. Abrazos.

    • María Eugenia de la Cruz Palacios Autor del artículoContestar

      Hola Juan. Me alegro mucho que te hayas reconciliado con mi tierra gaditana, y si en algo te ha ayudado mi explicación de los vientos, mejor que mejor. Los vientos nos enseñan mucho a los gaditanos por tanto cómo nos influyen, era muy fácil traspasar ese aprendizaje de vida a la formación en las aulas o a un post como éste. También me alegro que aún tengas pendiente tu visita a Cádiz, así habrá ocasión de tomarnos un cafelito. En cuanto a la frase, es toda tuya porque tampoco es mía. No recuerdo dónde la leí o la escuché, pero la adopté. Seguimos conectados y nos vamos leyendo. Gracias por pasarte por aquí y por tu tiempo. Un abrazo 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *