¿Qué producto cultural define mi acción docente diaria?

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Me alegro que me hagáis esa pregunta en el MOOC sobre “Educación Expandida con nuevos medios” del INTEF. ¿Qué producto cultural define mi acción docente diaria? Siempre quise escribir sobre ello, imposible resistirse.

La MÚSICA sin lugar a dudas, es ese referente en cuanto a emociones, experiencias y metodologías. Siempre encuentro respuestas en la música. La música artesanal, la que se sale de las manos en contacto con un instrumento o directamente de la voz humana.

Encuentro muchas similitudes entre un director de orquesta y un docente.

El director de orquesta alejado de todo protagonismo, pero al servicio del público. Al igual que el docente. Pues aunque posea una trayectoria profesional impecable y reconocida y es garante de un buen concierto al igual que el docente lo es de una experiencia de aprendizaje positiva, nadie va a verlo a él. El público acude a escuchar a la orquesta. O en todo caso, a dejarse llevar por la música.

Al igual que el docente es experto en su materia pero también sabe de las relaciones de ésta con otras ciencias, el director de orquesta domina un instrumento pero conoce todos los demás. Analiza al detalle la partitura como el docente examina el curriculum educativo propuesto.

El carisma y la personalidad de ambos es vital para conducir al aula o a la orquesta hacia la “obra de arte”. Su comunicación verbal y no verbal, es su principal herramienta. Aquí no sirven de mucho los conocimientos científicos, sino la emoción que seas capaz de transmitir para motivar.

Ambos deben saber cómo funciona su orquesta. Tanto a nivel de grupo, pero sobre todo, a nivel individual.

  • ¿Qué ha de sonar en primer plano y por qué? ¿Qué alumno puede ayudar a otro a brillar?
  • ¿Cuál es el talento de aquella alumna que se sienta en la última fila? ¿Cómo atacar su “sonido”?
  • ¿Qué música se oculta detrás de los signos? ¿Cómo saco lo mejor de cada persona?
  • ¿Cómo conseguir la afinación adecuada en cada pasaje? ¿Cómo gestiono los conflictos en el aula?
  • ¿Cómo consigo un parafraseo? ¿Cómo favorezco la interacción y la colaboración?

Y después de estas preguntas, siempre hay respuestas. Respuestas en forma de actitudes y de aprendizaje por parte del alumnado. Al igual que hay diálogos entre diferentes melodías y armonías en una pieza musical que generan sensaciones y emociones. En definitiva, aprendizaje también.

Aula y orquesta, un inmenso puzzle que director de orquesta y docente ordenan meticulosamente. ¿Cómo? Escuchando los sonidos y acordes en los ensayos. Escuchar,….. Escuchar.

¿Y qué decir de las labores burocráticas y administrativas? El director de orquesta programa lo conciertos, invita a solistas y selecciona el repertorio. También, cada vez más, difunde y divulga los éxitos de su orquesta. También los docentes. Si nos ponemos a redactar esta lista, no tendría fin. Pero no es el momento ni el lugar.

En definitiva, somos el director de orquesta para nuestro alumnado. Confían en nosotros. En esa amalgama de sonidos y personalidades que parecen iguales pero son diferentes, el docente debe aspirar al virtuosismo de un artista para lograr que su orquesta, su grupo de alumnos genere una melodía para la sociedad. Ellos son los protagonistas. Aunque para cada uno de ellos a nivel personal, tendrá un significado distinto.

Seguiremos aprendiendo en este MOOC o en otros, de nuestras lecturas, de nuestros colegas,…pero siempre habrá rasgos que determinen nuestra propia personalidad y esencia artística: las experiencias que vivamos. Porque sin emoción, no hay aprendizaje. Lo sabemos ya, ¿verdad? 😉

P.D. Nunca una pena fue tan bonita como ésta.

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